Elementos que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso del inbound marketing

La mayoría de las empresas que están ejecutando un programa de inbound marketing  se centran en tácticas como  blogs, redes sociales, creación de contenido, sitios web y email marketing obteniendo resultados más bien moderados. En nuestra opinión, para conseguir excelentes resultados, las empresas deben incorporan 5 elementos. Estos elementos pueden marcar la  diferencia entre el éxito y el fracaso de tu inbound marketing:

 

  1. Estrategia antes que tácticas

Al igual que es una locura hacer un viaje largo sin un mapa o un GPS, es fundamental implementar una buena estrategia de marketing que te ofrezca la posibilidad de crear un sistema de guía que te ayude a identificar los principales hitos y a obtener apoyo direccional para cada una de las tácticas de tu programa Inbound.

El inbound marketing es mucho más complicado que el marketing tradicional. Tiene muchas piezas en movimiento y requiere mucha iteración. Uno de los componentes más críticos del inbound marketing, que a menudo se pasa por alto, es la orquestación perfecta de todas las tácticas. Puede haber más de 20 tácticas individuales componiendo un programa, y la posibilidad de sincronizarlas es esencial para un buen rendimiento.

 

  1. La paciencia produce resultados

Si el inbound marketing se hace correctamente, no produce un aumento espectacular de leads al cabo de un mes sino que normalmente ves un aumento más modesto de un 10% de visitantes y leads todos los meses. Un aumento del 10% añadido a cada mes sobre 12 meses ofrece una mejora del 185%, es decir, casi el doble.

Esto puede ser espectacular. Por tanto, el primer año incluye la estrategia, la planificación, construcción e implementación de tu programa inbound; en el segundo año ves los beneficios de ese trabajo y optimizas tu programa. Tus resultados continuarán mejorando cada vez más. El mismo 10% de mejora mes a mes durante 12 meses ofrece una mejora en el segundo año de 795%, casi 8 veces más. Por eso, sé paciente y deja que el programa funcione como fue diseñado.

 

  1. Invierte en la optimización

Ningún programa inbound funciona igual que otro. Cada empresa, cada industria y cada cliente es diferente, por lo que todos los programas tienen sus propios matices y aspectos únicos. Esto significa que aunque seamos muy buenos en planificarlo y construirlo, será necesario hacer ajustes u optimizar en base a los resultados reales y a los datos que recibimos del programa.

Este esfuerzo de optimización es fundamental. Para hacerlo productivo necesitas  especialistas de inboung marketing con experiencia extensa para ejecutar, probar y experimentar con la optimización.

 

  1. Adopta una visión estratégica a largo plazo

Inbound  marketing no significa comprar algunos anuncios, comprar una lista, ir a una feria o re-hacer un sitio web. Inbound es la metodología que utilizamos para construir una máquina de ingresos escalable, repetible y predecible. Es una iniciativa estratégica y requiere una visión a largo plazo para tener éxito.

Las iniciativas estratégicas con visión a largo plazo deben planearse bien y cuidadosamente. No podemos construir un sitio web inbound en dos semanas. Necesitas un enfoque de página por página, mapeada al viaje del comprador, asegurando que cada página tenga una estrategia de conversión, que las historias estén pensadas para la “persona” y que produzcan una conexión emocional.

Si presionas a tu equipo para que mueva a tus leads por el embudo de ventas demasiado rápido puedes impactar negativamente tus resultados.

 

  1. Trabaja de forma ágil

Hoy en día, tenemos tantos datos sobre el rendimiento de nuestros programas de marketing que necesitamos responder diariamente, semanalmente y mensualmente. Planificar para más de 30 días significaría pasar tiempo trabajando en tácticas que probablemente cambiarían luego.

El  marketing ágil proporciona una nueva metodología para priorizar las tácticas de marketing de una manera dinámica y orientada a los resultados. Trabajas en las tácticas que producen los mejores resultados con la menor cantidad de tiempo requerido. Se trata de priorizar todas tus tácticas y crear una reserva de buenas ideas. Cada mes, tira de esta reserva. Utiliza los datos para decidir qué tácticas deberías ejecutar y sé lo suficientemente flexible para evitar encerrarte en algún grupo predeterminado de tácticas.